LA SEXUALIDAD
SERVICIO DE PAREJAS GUIA | FOTOS DE LAS PAREJAS GUIAS | DOCUMENTOS | ENLACES | PREPARACIÓN DE CONCUBINOS | LISTADO DE PAREJAS GUÍA | Año 2003 | EL SER Y LA MISIÓN DE LA IGLESIA | AMOR, VOCACION DEL HOMBRE | SACRAMENTO DEL MATRIMONIO | DIALOGO FAMILIAR | LA SEXUALIDAD
LA SEXUALIDAD
 
Imagen
Este tema por si solo es recomendable, y lo solemos usar, para charlas dirigidas a parejas de matrimonio sacramentado o de hecho.
ORACIÓN INICIAL:
¡Oh Dios, Padre nuestro, que tu gracia y tu Espíritu nos ayuden a descubrir que por tu gran amor nos creaste y nos diste esta tierra para el bien de la familia!.

LA SEXUALIDAD

Nacer sexuado, quiere decir venir al mundo diferente del otro y en espera del otro, que pueda complementarnos. Significa que ni el hombre ni la mujer se bastan por si mismo, tiene necesidad el uno del otro.

Los rasgos físicos de uno y de otro sexo son solo un aspecto de la sexualidad humana. Hombre y mujer no se distingue solo por sus diferencias anatómicas concretas, o por el aparato genital diferente. Ser hombre o ser mujer son dos formas distintas de tomar parte del ritmo maravilloso de la vida. Las diferencias no son absolutas, cada uno tiene su manera concreta de dar y recibir.

IGUALES EN DIGNIDAD; PERO DIFERENTES EN CARACTERÍSTICAS

La doctrina cristiana nos dice que: DIOS CREÓ AL SER HUMANO EN "DOS MODELOS DISTINTOS", el masculino y el femenino, simbolizados en Adam y Eva (Gen. 1-27)
Ambos fueron hechos a imagen de Dios, y por lo tanto con igual dignidad. Para el cristiano es evidente que la diferencia entre ambos sexos no se reduce solamente a la del cuerpo. Dios hizo al cuerpo como un instrumento a través del cual se expresa el alma. Y si nuestros cuerpos son distintos, es porque a través de ello Dios quiere que se exprese DOS MODELOS DE SER también distintos.
SER HOMBRE Y SER MUJER son dos maneras de ser que impregnan hasta lo más profundo de nuestra forma de pensar, de sentir, de reaccionar. Esto tenemos que aceptarlo como voluntad de Dios. Él quiso que varón y mujer tuvieran igual dignidad pero distinta forma de ser.

LAS PRINCIPALES DIFERENCIAS

Dios dotó a la mujer una psicología centrad en los valores personales siempre está hablando (bien o mal) de las personas. Recuerda todos los datos personales (fecha de matrimonio, edad de los hijos, día de los Santos). Se siente feliz si la aman y si están bien sus seres queridos. Tiene gran capacidad para el contacto personal y el diálogo, tanto con los hombres como con Dios. Vive el amor como entrega personal, es intuitiva y con mucho sentido para los detalles. El mejor símbolo de la mujer es el corazón que ama se entrega y cobija.

El hombre en cambio, tiende más hacia el mundo de las cosas. Le gusta armar, construir y organizar cosas. Vive hablando de elles: de deportes, economía, política, problemas de trabajos. No suele olvidar cuotas a pagar. En cambio, no siempre tiene memoria para los datos personales (Ej. Olvida los aniversarios). Le cuesta más el contacto personal, el diálogo y la oración. Tiende a considerar el amor como HACER COSAS por quienes ama. Le cuesta más captar los problemas de sus hijos o de quienes la rodean.

PARA LAS RELACIONES CONYUGALES

LA MUJER: Ella no parte solamente de lo físico sino más bien de lo interior, siente su cuerpo como la prolongación d su alma y no puede entregarlo totalmente sino a quien esté dispuesto también a dar su corazón. Cualquier ofensa que empañe la relación personal, la bloquea para el acto conyugal. Y si el acto no es buscado por amor, lo capta de inmediato, siendo muy difícil que en tal caso, llegue a experimentar algún placer físico.

PARA UNA RELACIÓN PLACENTERA

La mujer necesita de muchos estímulos psicológicos, de palabras, de cariño, de caricias. Y también demora bastante más en alcanzar la cumbre del gozo, que es el orgasmo, por lo cual, el marido debe aprender a esperarla, porque ella se excita muy lentamente, y sobre todo a través de la ternura es cuando la mujer puede alcanzar el gozo y el placer.
En todo esto es necesario un largo proceso de adaptación, mutua, es necesario dialogar sobre ello, empezando por los temas que más preocupan. También hay que rechazar una falsa VERGUENZA pues es hablar de algo noble que Dios mismo nos regaló para ser felices.

EL VARÓN: Al marido normalmente le cuesta darse cuenta cuando sus relaciones conyugales no expresan mucho amor. Su psicología en menos sensible y esto lo lleva, muchas veces, a considerar el acto conyugal simplemente como: UNA COSA QUE SE HACE, puede incluso mirar el mismo cuerpo de su esposa como: UNA COSA QUE TIENE DERECHO A USAR COMO LE PAREZCA.
El hombre se excita físicamente con rapidez, no necesita de mucha preparación como la mujer, incluso puede tener relaciones sexuales satisfactoria habiendo problemas de por medio con su esposa, cosa que la mujer no lograría jamás.
Evidentemente el acto sexual no termina con el orgasmo, después del mismo viene un momento de plenitud, de silencio compartido, de gestos de ternura y una sensación de agradecimiento al otro.

LOS FINES DE LA UNIÓN CONYUGAL

REPRODUCCIÓN: La dimensión física de nuestra sexualidad permite la paternidad en el hombre y la maternidad en la mujer. En el matrimonio el hombre y la mujer se unen en el plan de la creación, y son colaboradores de Dios para la reproducción humana, mediante el acto conyugal.
PLACER: Los esposos disfrutan de las MIELES DEL AMOR cuando el uno se entrega al otro con una actitud de generosa donación, no solo para el propio gozo, sino para hacer feliz al cónyuge.
RELACIÓN: El hombre es un ser social por naturaleza. Siempre busca realizar su proyecto de vida en relación con las personas de su entorno. Y dentro del matrimonio las relaciones conyugales expresan de una manera acabada y total ese anhelo de entrega mutua y plena, tanto en lo corporal y como lo espiritual.

UNA FECUNDIDAD QUE ASUMIR

La fecundidad es el don más grande que Dios concedió al hombre, es la capacidad de traer hijos al mundo colaborando así en la continuidad de la especie humana, por eso el hombre es colaborador de la obra creadora de Dios, engendrando a los hijos, imagen suya e imagen de Dios.
Pero cuidado, un gran número de hijos no es necesariamente un valor de por sí. Porque puede ser torpe e imprudente dar a luz diez hijos, cuando uno no tiene capacidad de educar a más de cinco.

PATERNIDAD RESPONSABLE

El cumplimiento de los deberes conyugales no se mide por el número de hijos. El acto conyugal debe realizarse con responsabilidad, al igual que todos los actos humanos. La responsabilidad de los cónyuges en la fecundidad no es que tengan menos o más hijos, sino que traigan al mundo lo que razonablemente puedan criar.
Tienen que tomar en cuenta, que ser padres, es comunicar la vida en plenitud. Y comunicar la vida plenamente no es solo engendrar, sino proporcionar, todo lo que durante años los hijos tienen derechos a esperar de sus padres como ser:
Alimento suficiente
Vivienda adecuada
Vestido y vigilancia
Buena salud, atenciones y cuidados
Tiempos y desvelos
Amor y comprensión
Educación digna

Que les transmita lo mejor de sí mismo y del ambiente en que viven para que puedan desarrollarse como personas dignas.

NÚMERO DE HIJOS

A los esposos corresponde decidir, de común acuerdo y propósito, sobre el número de hijos que han de procrear. Es un derecho natural de ellos y nadie se lo puede limitar o quitar. Ellos son responsables de su comportamiento y, en ultimo término, ellos han de tomar la decisión ante Dios.
Esta decisión tendrá que ser siempre guiada por la generosidad y la prudencia, los esposos podrán así llegar a una correcta planificación familiar y ser padres responsables. Para alcanzar esta generosidad y esa prudencia, el camino no es fácil, hoy menos que nunca.

REGULACIÓN DE LOS NACIMIENTOS

La prudencia de los esposos cuando hay motivos legítimo y verdaderamente serios, hará que ellos espacien un nuevo nacimiento durante algún tiempo. Los motivos en línea general, pueden ser:
De orden físico
De orden económico
De orden social
DE ORDEN FÍSICO
Como pueden ser los graves inconvenientes que una nueva maternidad acarrea a la madre o al niño. También habrá de tomar en cuenta las enfermedades del hombre que pueden influir en la concepción y las graves consecuencias hereditarias que pueda perjudicar al niño.

DE ORDEN ECONÓMICO
La miseria angustiosa, con todos los problemas que conlleva, la falta de trabajo, la incapacidad de los padres en procurar lo necesario para los hijos.

DE ORDEN SOCIAL
Constituye hoy, un punto crucial y no tiene que ser descuidados por los cónyuges. Cuando falta en los padres las cualidades educadora suficiente, o más bien, cuando por inconsciencia descuidan totalmente la educación de los hijos.

A la decisión de los esposos sobre el número de hijos, tomada con prudencia sigue su derecho de llevarla a cabo usando los MEDIOS LÍCITOS.

LOS MÉTODOS NATURALES DE PLANIFICACIÓN

En lo general estos métodos se llaman "naturales" porque se fundamentan en los procesos naturales de la mujer que tiempos fértiles e infecundos

ORACIÓN FINAL
un servicio ofrecido por Hispavista.com